martes, 24 de febrero de 2009

LUZ PARA EL CAMINO

Hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre caminaba por sus oscuras calles sin luna, llevando una lámpara de aceite encendida. En determinado momento, se encontró con un amigo, quien lo miró y se dio cuenta que era Guno, el ciego del pueblo. Y le dijo:

- ¿Qué haces Guno, tú ciego, con una lámpara en la mano? Si tú no ves...

Entonces el ciego le respondió:

- Yo no llevo la lámpara para ver mi camino. Yo conozco la oscuridad de las calles de memoria. Llevo la luz para que otros encuentren su camino cuando me vean a mi...

No solo es importante la luz que me sirve a mí, sino también la que yo uso para que otros puedan también servirse de ella. Cada uno de nosotros puede alumbrar el camino para sí y para que sea visto por otros, aunque uno aparentemente no lo necesite.

Alumbrar el camino de los otros no es tarea fácil...
Muchas veces en vez de alumbrar, oscurecemos mucho más el camino de los demás... ¿Cómo? A través del desaliento, la crítica, el egoismo, el desamor, el odio, el resentimiento...

Que hermoso sería si todos ilumináramos los caminos de los demás, comenzando por aceptar nuestra propia oscuridad, que es la mejor forma de dar inicio a la búsqueda de la verdadera luz.


Nos encontramos iniciando una época del año que nos invita a reflexionar y analizar nuestra vida y proponer, de manera personal, los cambios que necesitamos para ser mejores día a día.

1. ¿En que situaciones del curso he sido luz para la solución de una dificultad?
2. ¿En qué ocasiones oscurecemos el camino de nuestras compañeras?
3. ¿En qué momentos en que pude ser luz en mi curso y no lo hice?
4. ¿Cuáles son las personas que habitualmente son luz en nuestras vidas?
5. ¿Cuáles son los defectos que con más frecuencia nos convierten en oscuridad?

lunes, 23 de febrero de 2009

¿CÓMO PREPARARNOS PARA LA PASCUA?

EL PAPA BENEDICTO XVI

El Papa recordó que este miércoles 25 comienza la Cuaresma e invitó a los fieles a la conversión y a abrir el corazón a la Palabra de Dios.
Ese día Benedicto XVI se trasladará a la basílica romana de Santa Sabina, en la colina del Aventino, para presidir los ritos del Miércoles de Ceniza, que abren el tiempo de Cuaresma.
Anota que “la Cuaresma es una llamada de Dios, un tiempo particularmente apropiado para examinarnos y descubrir lo que tenemos que cambiar, lo que tenemos que mejorar e intensificar en nuestra vida, a la luz de nuestros compromisos bautismales”. El 1 de marzo Benedicto XVI se retirará durante una semana de ejercicios espirituales en el Vaticano, que concluirán el sábado 7 del mismo mes.
El 11 de diciembre pasado el Papa emitió su mensaje para la Cuaresma, que está publicado en la www.radiocatolica.org.ec. Destacó que este tiempo constituye un camino de preparación espiritual más intenso y la liturgia vuelve a proponer tres prácticas penitenciales a las que la tradición bíblica cristiana confiere un gran valor: la oración, el ayuno y la limosna, para disponerse a celebrar mejor la Pascua.El Papa hizo énfasis en el ayuno que, dijo, nos ayuda a tomar conciencia de la situación en la que viven muchos de nuestros hermanos. Animó a las parroquias y demás comunidades a intensificar durante la Cuaresma la práctica del ayuno personal y comunitario, cuidando asimismo la escucha de la Palabra de Dios, la oración y la limosna.